//Los bonistas piden que el Gobierno se esfuerce por evitar un default desordenado

Los bonistas piden que el Gobierno se esfuerce por evitar un default desordenado

Aunque elogiaron la extensión del plazo para negociar

Escépticos ante tantos desencuentros, acreedores y ejecutivos del mercado sin embargo destacaron que la prórroga de más de un mes podría generar un espacio para llegar a un punto de encuentro, en torno de los 55 dólares

Los acreedores y el mercado expresaron, con bastante escepticismo y fatiga, su postura crítica frente a los vaivenes del Gobierno en la negociación de la deuda.

Por un lado, cuestionaron la decisión del equipo económico de abandonar las negociaciones hace un par de días, pero, a la vez, tomaron en forma relativamente positiva la decisión del Gobierno de postergar hasta fines de julio la negociación de la deuda y de no presentar una oferta unilateral que, aseguraban, estaba destinada a otro fracaso y a profundizar el default. De todos modos, indicó una calificada fuente, no hay que descartar que alguno de los fondos más relevantes opte por pedir la aceleración de la deuda o presentar una primera demanda por el default registrado en mayo.

El lunes, por orden del presidente Alberto Fernández, el ministro Martín Guzmán retomará la agenda de trabajo para negociar con una contraparte que ya no quiere escucharlo, indicaron fuentes oficiales.

El número mágico para llegar a un acuerdo, como hace varias semanas, sigue siendo una oferta cerca de USD 55.

En este contexto, el duro comunicado de anoche de los Exchange Bondholders y el Comité Ad Hoc de BlackRock responde más a la decisión del Ministerio de Economía de dar a conocer hace 3 días una oferta que está muy lejos de ese valor que al giro que adoptó anoche el Gobierno al extender el plazo de negociación hasta el 24 de julio. ¿O será, como dijo anoche un inversor, que el Gobierno sabía cuál era el clima en Wal Street y por eso decidió postergar el plazo por más de un mes?

Para los inversores fue clave la intervención directa del presidente y del presidente de la cámara de Diputados, Sergio Massa, que, cuando vieron que el miércoles, cuando la negociación se quebraba, intervinieron en diálogo directo con los acreedores en Wall Street sin la participación del ministro de Economía.

“Ahora hay que remarla”, subrayó uno de los funcionarios involucrados, aliviado al menos por la extensión del plazo, luego de una semana difícil para el Gobierno en materia económica, aunque consciente de que los bonistas se sienten en un terreno cómodo porque pueden esperar y ver cómo les conviene actuar.

Alberto Fernández y Sergio Massa, a cargo de la negociación; el ministro Guzmán, corrido

Cada vez con menos recursos y más necesidades fiscales para enfrentar la crisis, algunos funcionarios convencieron al presidente de que, sin el consenso de los principales acreedores, el país se encaminaba a una situación imprevisible en el corto plazo.

En este sentido, desde Nueva York, el ejecutivo de uno de los principales grupos involucrados en esta negociación dijo a Infobae que la extensión anunciada por el Gobierno “es una buena noticia”, aunque mantuvo su tono escéptico luego de tantas marchas y contramarchas del lado argentino.

“Esto significa que no van a forzar una oferta unilateral, sino que van a negociar hasta que arreglemos. Están dando la señal correcta”, expresó el ejecutivo, sorprendido por la extensión de más de un mes, luego de que las anteriores prórrogas fueran de una o dos semanas.

Además, aclaró que BlackRock “está lejos de ser el más duro entre los fondos”, frente a las versiones que deja trascender en forma constante el Gobierno.

“Ser el más grande no significa ser el más duro. Al revés, a veces hay que actuar con más moderación que otros que tienen menos para perder”, sostuvo, en referencia al rol clave que tiene el fondo de Larry Fynk en la actual crisis global.

Supongo que volveremos a ver un par de dólares más en la oferta argentina y, sobre todo, concesiones en los términos legales. Creo que eso ya debería ser suficiente para la mayoría (Mondino)
Otras tres fuentes desde Nueva York también tomaron como un cambio positivo esta larga prórroga, pero aseguraron que el actual equipo económico ha mostrado demasiados vaivenes como para garantizar un acuerdo, ahora, o en julio.

“El bonista que invirtió a la par y ahora el Gobierno le quiere pagar mucho menos, no arregló con el Fondo, y no tiene plan económico. Además, dice no querer hacer default, y pone plazos para terminar la negociación que, cuando fracasan, los sigue modificando. ¿Ese inversor, tendría un apuro o susto que lo llevaría a bajar tus pretensiones?”, se preguntó una de las fuentes consultadas.

“Aparentemente quien está desesperado es el Gobierno, y la única consecuencia hasta ahora de llegar a un deadline es que lo mueven y suben la oferta. Peor estrategia de negociación no vi en mi vida”, se lamentó.

Con el correr de las semanas, aclaró, es posible que las posiciones se acerquen, pero solamente en la medida que el Gobierno muestre una voluntad de romper el techo de cristal que se había fijado en las últimas semanas de una oferta que valiera 50 dólares.

“Esto le está saliendo carísimo al país”, subrayó.

“A esta altura los bonistas ya dijeron lo que pretenden, que es más que lo que el gobierno quiere pagar y mucho más que lo que debería pagar si negociaba bien”, agregó.

Por lo tanto, “el lado que se va a tener que acercar más es el gobierno, hasta que estén lo suficientemente cerca para que los bonistas grandes puedan hacer el gesto de acercarse y darle al gobierno una narrativa, extremadamente falsa, de triunfo”, aclaró.

En este sentido, el economista Guillermo Mondino, irector y socio fundador del fondo de inversión Mogador Capital, consideró que la prórroga “evidentemente es señal de algún tipo de capitulación”. “Supongo que volveremos a ver un par de dólares más en la oferta argentina y, sobre todo, concesiones en los términos legales. Creo que eso ya debería ser suficiente para la mayoría”, indicó.

Larry Fink, CEO de BlackRock, posiblemente el ejecutivo más poderoso de Wall Street en la actualidad

“Los cuatro elementos clave son un mejor tratamiento de los bonos cortos; los bonos 2005, par y discount, tienen que subir un poco más; mayor pago de intereses devengados, con algo de cash y un bono muy corto; y eliminación de la redesignación para la votación y mantener los términos jurídicos de los bonos, como mínimo. Con eso, creo que hay acuerdo”, detalló.

En cuanto al valor de la oferta, el ex secretario de Política Económica dijo que “el gobierno ya había ofrecido arriba de 50 el miércoles; dice que su límite es 49.90, pero el paquete ya valía entre 51 y 55, dependiendo del bono. La distancia era de cinco a ocho dólares y el equilibrio va a estar entre 55 y 60 dólares”.

Además, consideró que hay algunas cuestiones “más conceptuales, como los temas legales o la forma de pago de los cupones impagos y otras más específicas de ciertos instrumentos. Pero creo que, en promedio, con esto Argentina puede subir a 55, con algunos bonos en 57 o 58 y otros en 52 y 53. Eso quizás puede alcanzar”.

También desde Manhattan, un trader consideró acertada la decisión de “patear para adelante la cuestión”, ya que ahora el nivel de adhesión iba a ser muy bajo si, como amagaba Economía, el canje se hacía la semana próxima.

“A 55 dólares los que tienen bonos van a entrar al canje; a 50 van a ir a juicio. Es así de simple. Y, una vez que se hagan del nuevo título, a olvidarse por un buen tiempo de Argentina saliendo cuando el valor de recupero sea razonable”, explicó.

Esta es una señal de que el gobierno quiere seguir negociando cuando las puntas están cerca. Extienden al 24 de julio para usar como puente el periodo de gracia de 30 días que correrá a partir del no pago del Discount y del Century que hay a fin de este mes (Furiase)
El trader expresó su sorpresa por el nivel de liviandad con el que el equipo económico intentó negociar con BlackRock, pidiéndole ayuda al Vaticano, al presidente de México, Manuel López Obrador, y al Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Larry Fink tiene más peso por lejos que cualquier otro ejecutivo de Wall Street. El levanta el teléfono y el presidente Trump lo atiende enseguida. No entienden con quién están lidiando. Paul Singer es una figura menor en comparación”, advirtió.

En Buenos Aires, el director de Eco Go, Federico Furiase, convalidó el diagnóstico del resto. “Esta es una señal de que el gobierno quiere seguir negociando cuando las puntas están cerca. Extienden al 24 de julio para usar como puente el periodo de gracia de 30 días que correrá a partir del no pago del Discount y del Century que hay a fin de este mes”, explicó.

De inmediato, advirtió que “todos los bonos legislación internacional están en cross default con lo cual podrían acelerar ya”.

“En síntesis, se dan más tiempo para negociar los distintos aspectos del canje, el valor nominal, marco jurídico, endulzantes, y, por ese lado, es una buena señal”, concluyó.

Habrá que ver si, como dijo una fuente del gobierno, el lunes “las aguas bajan y todos se calman un poco”, o la batalla retórica se transforma en una confrontación abierta. Fuente: Infobae

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